El gran impacto del Big data en la política.

Big data y política

El impacto del Big data en la política es un fenómeno que cada vez suena con más fuerza. Resulta muy interesante y necesario hacer un análisis de las consecuencias buenas y malas que trae consigo esta relación en nuestra sociedad.

¿El Big data  tiene realmente un futuro brillante en política?

Muchos expertos dicen que sí. Si bien es cierto que desempeña un papel importante, otros no están tan convencidos de su eficacia, mientras que algunos piensan que los grandes datos están comenzando una tendencia perjudicial en la esfera política.

De la misma manera en que las empresas pueden usar big data para dirigirse a segmentos específicos de consumidores, también las campañas políticas consideran cada vez más al big data como su gran oportunidad para llegar a los votantes individuales.

Este es un cambio notable en las tácticas tradicionales, que en su lugar buscan dividir a la población en función de la demografía: género, estado financiero, estado civil, lugar de residencia, etc.

Big data y Política

Redes sociales como herramientas del Big data en la política

Poco a poco están quedando las clásicas campañas de radio o televisión,  donde todos recibían un mismo mensaje publicitario, donde solo era relevante para una mínima porción.

Con servicios como Facebook y Google que ofrecen campañas con la capacidad de microanalizar niveles más pequeños y con mayor eficiencia, las campañas buscan cada vez más una herramienta valiosa para ayudar a exhortar a los votantes a ir a las urnas y votar a favor de su candidato.

Después de las elecciones de 2016 en Estados Unidos, se prestó mucha atención a cómo el contenido, falso y engañoso en Facebook, Google y otros sitios en línea influyó aún más en el electorado.

Fue un tema que Chuck Todd, presentador de “Meet the Press” de la cadena NBC, quiso abordar en una columna. “Cómo Big Data rompió la política estadounidense”.

El argumento de Todd fue que el uso indebido de la información avanzada de análisis de campañas llevó a las campañas a simplemente apuntar a la máxima participación básica, en lugar de apuntar a la porción cada vez más pequeña del pastel en el centro: el votante persuasible. Como resultado, tanto republicanos como demócratas se han visto cada vez más a la derecha y a la izquierda en sus mensajes y gobierno, y ahora son responsables solo de sus seguidores, en lugar de sus electores.

Big Data, una combinación de poder tecnológico masivo e información de los votantes infinitamente detallada, ahora permite que las campañas identifiquen a sus seguidores más probables”, escribió Todd. “Estas herramientas hacen que movilizar a los seguidores sea más fácil, más rápido y mucho menos costoso que persuadir a sus vecinos. Por supuesto, este no es un argumento de que los datos, ya sea ‘buenos’ datos o ‘malos’, rompieron el sistema. Los datos fueron mal utilizados y manipulados que nos llevaron a un punto de quiebre”.

Redes sociales y política

Desafió para los gobiernos

Es un hecho que en estos tiempos se cuenta con mejores bases de información sobre determinados segmentos de la población, y que además están al alcance de los gobiernos.

La mayoría de la gente ignora que se encuentra bajo una lupa de análisis constante.

El manejo de grandes cantidades de información es un hecho, entonces, se necesita encontrar el justo equilibrio entre la privacidad y las buenas prácticas de Big data.

Es por eso que los Gobiernos tienen un gran desafío en aprovechar estos grandes datos para diseñar mejores políticas públicas a medida de sus ciudadanos.

 

Comentarios

Puedes compartir este post si te gustó!